Amor descartable
El lo leyó en la contraportada de un diario. Era un aviso pequeñito pero colorido. Así como uno sensacionalista de diario barato. “Alquilo amor por un mes y algo más”. De inmediato tomó un lapicero y la servilleta que llevaba en el bolsillo desde el día anterior. No necesito más – pensó. Así fue que la llamó, se “amaron”, y al cabo de cumplido el tiempo y las cláusulas del contrato, se marchó.
ÉL habría sido “uno más del montón” si no fuera porque esta vez ella no había entregado el cuerpo, sino el corazón.